Según explicó la autoridad provincial el programa incluye capacitación, acompañamiento, asesoría para buscar un empleo y financiamiento para participar de un plan de inserción laboral.
“Este es un importante aporte, ya que entrega herramientas a nuestras y nuestros jóvenes, con una inversión por usuario que asciende a $580.000, siendo la inversión provincial de más de $27 millones”.
Cristina Soto agregó que “el objetivo general del programa es que las personas desocupadas mejoren sus condiciones de vida, interviniendo específicamente en la dimensión económica de la pobreza, a través del desarrollo y uso de sus capacidades personales”.
Por ello, -enfatizó- “está orientado a hombres y mujeres, desocupados/as, cesantes, que se encentren buscando trabajo por primera vez, o que tengan una ocupación precaria, así desarrollen un microemprendimiento o trabajo por cuenta propia, y generen con éste, ingresos autónomos superiores o igual a los declarados al inicio de su participación en el programa”.
Los jóvenes beneficiarios son mayores de 18 años, cesantes y /o que buscaban trabajo por primera vez. “Hay que destacar que se dio acceso preferente a personas con discapacidad que cumplían con las condiciones anteriormente señaladas”.








