Con significativa ceremonia el antiguo Hospital San José de Melipilla cierra un ciclo dando paso a una nueva etapa para la salud de la provincia

Diversas autoridades participaron de la ceremonia de cierre simbólico del antiguo Hospital San José de Melipilla, instancia que marcó el término de un ciclo que durante generaciones fue parte de la vida de miles de familias de la provincia.

La actividad fue encabezada por el director del Hospital San José de Melipilla, Dr. Óscar Vargas, junto a la subdirectora de Gestión Asistencial del Servicio de Salud Metropolitano Occidente, Soledad del Campo, y contó con la participación del delegado presidencial provincial de Melipilla, Gastón Libuy, además de autoridades regionales, provinciales y comunales, profesionales de la salud, funcionarios y vecinos.

El delegado presidencial provincial de Melipilla, Gastón Libuy, destacó el valor histórico y humano del recinto, fundado en 1841, que por más de un siglo fue escenario de nacimientos, recuperaciones, despedidas y del permanente compromiso de generaciones de funcionarios que dedicaron su vida al servicio de la salud pública de la Provincia de Melipilla. 

“En una ceremonia profundamente significativa para nuestra provincia, se realizó el cierre de las dependencias del antiguo Hospital de Melipilla. El Hospital San José, luego de 185 años de historia, cerró sus puertas para trasladarse a un nuevo recinto de vanguardia, de tecnología de punta, mucho más grande y cómodo, y con mejores prestaciones de salud. En ese sentido, durante la instancia, se valoró la historia del recinto en su edificio antiguo, se escucharon testimonios de personas y funcionarios que tuvieron larga trayectoria en el Hospital”. 

Por su parte, el director del Hospital San José de Melipilla, Dr. Óscar Vargas, junto con anunciar su renuncia voluntaria, señaló que la ceremonia representó el “cierre simbólico final” de un recinto que por 185 años fue parte de la historia de la provincia. “Hemos puesto el candado a este hospital que albergó a tantas familias, pacientes y funcionarios. Este recinto tiene 185 años, y hace 150 no tenía dinero o recursos para seguir, y un vecino de Melipilla -que no era médico- decidió de su bolsillo colocar dinero para todo, desde la luz, agua, insumos médicos, sueldos del personal, y lo hizo por 5 años. Melipilla, en aquel entonces, le rindió homenaje, y ese homenaje consistió en que uno de sus pabellones llevara su nombre para que la comunidad nunca lo olvidara, pero pasó a ser un personaje desconocido para nosotros y la comunidad. Esa historia y muchas más no se pueden olvidar”. 

 



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