Salfa Camiones destaca historias de mujeres al volante: “En los últimos años hemos visto un interés creciente

El transporte y la logística son pilares del desarrollo económico nacional; de acuerdo con cifras del Banco Central, entre el 90% y el 95% de las mercancías en Chile se movilizan por carretera, lo que posiciona a esta actividad como un eslabón esencial para sectores como la minería, el comercio y el abastecimiento. En total, cerca de 700 millones de toneladas se transportan cada año, en una industria que aporta entre el 4% y el 5,7% del PIB.

Ahora bien, pese a su relevancia estratégica, el sector enfrenta desafíos importantes, entre ellos ampliar la participación femenina en la conducción profesional. Según datos recientes del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, el sistema Red Movilidad alcanzó una cifra histórica de 2.402 conductoras, lo que representa un aumento de 150% respecto de las 959 registradas en 2022.

En el transporte de carga, esta tendencia comienza a replicarse de forma gradual. Desde la concesionaria chilena Salfa, a través de su línea de negocio Salfa Camiones -dedicada a la comercialización de camiones, maquinaria y soluciones para el transporte- destacan experiencias que reflejan esta creciente incorporación de mujeres al rubro.

“En los últimos años hemos visto un interés creciente de mujeres por integrarse al mundo del transporte de carga. La tecnología, el mayor confort de los camiones y la profesionalización del sector están ayudando a derribar barreras históricas y abrir nuevas oportunidades en la industria”, señalan desde Salfa Camiones.

Entre quienes hoy forman parte de esta transformación están Duilia Campos y Yesenia Araneda, conductoras que recorren extensas rutas del país en empresas cuyos camiones han sido adquiridos a través de Salfa Camiones.

Campos, de 49 años, trabaja en Transportes Perucci y actualmente conduce un Renault K480 aljibe transportando agua para faenas mineras y proyectos energéticos en la zona norte. Con cuatro años de experiencia, es la única mujer entre cerca de 100 conductores de la empresa.

Su llegada a la industria comenzó por necesidad, pero rápidamente se transformó en un desafío profesional. Tras capacitarse en conducción de camiones y manejo de caja Fuller, logró integrarse a la operación de la flota.

“Hoy todas las mujeres pueden conducir un camión. Muchas veces el temor está en las dimensiones del vehículo, pero una vez que estás en la cabina te das cuenta de que es algo que se puede aprender perfectamente”, afirma.

En el sur del país, Yesenia Araneda, de 36 años y residente en Osorno, se desempeña como conductora de transporte de carga frigorífica en la empresa De la Unión. Actualmente maneja un Renault Trucks T High 520 con cámara frigorífica, recorriendo rutas que conectan el sur con ciudades como Antofagasta, Iquique e incluso Punta Arenas.

Antes de dedicarse a la conducción, Araneda trabajaba como jefa de logística, experiencia que despertó su interés por el mundo del transporte. “Cuando los camiones llegaban a cargar o descargar, los mismos conductores y amigos me incentivaron a intentarlo. Me dijeron que podía hacerlo, así que hice el curso y obtuve la licencia para manejar camiones con acoplado”, recuerda.

Para ella, la conducción profesional exige responsabilidad y compromiso con la carga. “El objetivo siempre es que salga desde el origen y llegue al destino en perfectas condiciones”, señala.

Tecnología que facilita el trabajo en ruta

La evolución tecnológica de los camiones también ha contribuido a facilitar el acceso a este oficio. Hoy los vehículos incorporan cabinas más ergonómicas, mayor visibilidad, sistemas de asistencia a la conducción y espacios diseñados para que los conductores puedan permanecer varios días en ruta.

“Los camiones actuales son automáticos, muy cómodos y tienen sensores por todos lados. Además, cuentan con espacio suficiente para guardar cosas, porque finalmente se transforman en nuestra casa cuando estamos en ruta”, comenta Araneda.

Aunque ambas conductoras reconocen que aún existen barreras -desde prejuicios hasta infraestructura históricamente pensada para hombres- coinciden en que la presencia femenina en el sector seguirá creciendo.

Comentarios
Compartir