¿CRISIS EN LA IGLESIA CATOLICA?
jueves 16/06/2011

Ha pasado la cobertura de la prensa a los casos más impactantes de abusos por parte de algunos sacerdotes. Esta falta de presión mediática puede permitir un análisis más sereno de estas situaciones.
Los casos de pedofilia y abusos por parte de destacados sacerdotes y hasta obispos en la iglesia en distintas partes del mundo están afectando su principal activo que es la moral y honestidad de sus personeros y es percibida por la gente también como una crisis para la institución de la Iglesia Católica.
Específicamente en Chile, el caso Karadima, el uso de la estructura eclesiástica para mantener situaciones y esconder hechos repudiables tanto moralmente como judicialmente hacen percibir a las personas y católicos normales que se está abriendo una caja de pandora con el descubrimiento de este y otros casos. La actitud conocida de Obispos de cambiar de “sede” a los sacerdotes problemas y no hacer denuncias de este tipo de hechos hacen desconfiar a los fieles, precisamente en quienes más debieran confiar. En las últimas décadas se conocían los casos en que la iglesia (algunos obispos) en Estados Unidos habían pagado millonarias sumas de dinero para evitar juicios y acusaciones públicas por parte de las familias de los afectados por los actos de algunos sacerdotes.
La defensa de cuerpo eclesial en Chile (Conferencia episcopal o similar si esta oficialmente no se reúne) es decir que son una minoría de sacerdotes y que hay que tratar los casos con prudencia. Esto es parcialmente cierto, la prudencia es una virtud necesaria, pero no debe anteponerse a la verdad o servir para ocultar hechos moralmente repudiables sino delitos perseguibles por la ley civil. Son pocos, pero también muestra una falta de rigurosidad en la elección de quienes deben decidir quiénes son aptos para el sacerdocio y vivir toda una vida libre de su parte sexual, una renuncia que los hechos demuestran que no es fácil.
Nada puede ser más dañino para una institución que el no apegarse a la verdad, los cristianos siempre han predicado que deben acercarse a la verdad y sin ella de su lado no existe asidero para la mantención de la religión y la iglesia. “El Cristiano no debe privarse de seguir la línea de la verdad; más aún, está realmente obligado a seguirla” (Paul Johnson, Historia del Cristianismo). La iglesia debe apegarse muy fuerte a la verdad para hacer realidad la palabra de Jesús “Yo soy la verdad y la vida”.
La sociedad juzgará muy fuerte a quienes erigiéndose en modelo de moral y ética social demuestran debilidades propias de quienes repudian los principios cristianos tan comunes en nuestra sociedad occidental.
También tenemos las contradicciones de la sociedad, por un lado juzga severamente y por otro es indulgente ante hechos similares. Hay al menos un artista que sus tendencias pedófilas son conocidas y debatidas, pero nunca condenadas judicialmente o mediáticamente. Seamos coherentes y saquemos los pedófilos de la iglesia y a todos los pedófilos de todas partes. Esto será bueno para la Iglesia Católica y también para la sociedad.
Por esta búsqueda de verdad es destacable la disposición de El Vaticano de dar señales claras y rápidas en contra de estos hechos y contra quienes los cometen. Esperemos que esto signifique nuevas formas de liderazgo con mucha transparencia y honestidad en la jerarquía eclesiástica en Chile y el Mundo. La condena del Vaticano a Karadima ha permitido continuar con las investigaciones judiciales y si hay delitos es de esperar que estos sean castigados y las sentencias dictadas.
La única forma que lleguemos a vivir correctamente la fe cristiana es abrazándonos a la verdad.
¡Fuera de la Iglesia! Aquellos que no se conducen de acuerdo a sus conceptos morales y quienes les ayudan.
No quiero sentir vergüenza de decir soy católico.
Enrique Tobar Reyes